FASE 2 / ESTRATEGIA
EJEMPLO 2
«Mi esposo se fue por mi culpa. Estoy gorda y fea… No me soporto. Nadie me va a querer. Detesto mi vida.»
Testimonio de una persona con Depresión.
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1
Identifica los pensamientos estresantes
Aquí ya no hay más que hacer. El testimonio mismo constituye lo que hay en la mente de la persona.
Pensamientos negativos:
«Estoy gorda y fea… No me soporto. Nadie me va a querer. Detesto mi vida.»
2
Cuestiónalos y respóndete de forma objetiva
«Mi esposo se fue y es su decisión. El mundo no se acaba por ello. Me tengo a mi misma y pase lo que pase merezco ser feliz. Puedo ser algo gruesa pero eso no significa que sea fea, nadie es perfecto en el mundo. Todos tenemos defectos y virtudes. Yo no devaloraría a alguien por ser ciego, manco o cojo. Todos tenemos los mismos derechos y somos igual de valiosos. Ya encontraré a alguien que me merezca. La vida es demasiado corta para llorar por alguien que no lo merece. Ahora tengo más tiempo para mí y puedo realizar otros proyectos personales que no pude concluir. Me quiero, me amo y me acepto tal como soy y no necesito del amor de alguien para quererme. Mi auto amor y auto aprecio está y estará siempre por encima de todo.»
3
LLeva tus pensamientos al nivel de lo absurdo y ríete de ti mismo
«¿Llorar yo por que me dejaron? ja, ja, … ¡nunca jamás! Yo tengo mi dignidad bien puesta. Doy amor a quien me da amor. No me imagino rogando a alguien que no lo merece. Puedo llorar, soy humana, y eso está bien, pero mi auto respeto no me permite desfallecer por nadie. Como dice el dicho: mejor sola que mal acompañada.»
4
Repítelo con frecuencia e intensidad
La repetición de este diálogo mental positivo y realista es muy importante. Si no se realiza con regularidad y por largos periodos de tiempo, no funcionará.
¿SE TRATA SOLO DE LEER?
No. Mientras vas leyendo la ficha, ¡RAZONA! con firmeza, determinación y coraje, agregando mentalmente tus propias palabras: «¡Esto es verdad…!» «¡Cómo pude engañarme tanto tiempo…!» «¡Nunca más volveré a ….!» ¡REBÉLATE frente a esos pensamientos negativos! Haz esto mientras vas leyendo cada línea o párrafo del nuevo pensamiento. Tu mente debe convencerse y adoptar este nuevo pensamiento con FIRMEZA, DETERMINACIÓN y CORAJE para lograr interiorizarlo.
Si por momentos tu mente se va a otro lado, no te preocupes, solo regresa al ejercicio nuevamente y continúa.
Recuerda que estos pensamientos negativos se activan de forma automática y han estado mucho tiempo contigo, es más, se refuerzan junto a otras creencias, lo que hace difícil cambiarlas.
Lo importante es que así como fueron aprendidos estos pensamientos negativos, los puedes desaprender. Y solo la constancia te permitirá lograr el cambio.
5
Encuentra una frase clave
Para fortalecer la conexión con tu nuevo pensamiento o nuevo diálogo interno, rescata una frase del pensamiento nuevo que sea significativo para ti, de tal forma que al repetirla mentalmente evoque el significado de todo el pensamiento más objetivo, razonable y real que has redactado.
FRASE CLAVE (ejemplo):
Me tengo a mi misma y pase lo que pase merezco ser feliz.
No olvides armar tu ficha en papel. La idea es que esta ficha sea accesible para ti y puedas ejercitar tu mente en el tiempo que tengas disponible. A continuación veamos como queda nuestra ficha.
Ficha NR
N
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«Estoy gorda y fea… No me soporto. Nadie me va a querer. Detesto mi vida.»
R
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Mi esposo se fue y es su decisión. El mundo no se acaba por ello. Me tengo a mi misma y pase lo que pase merezco ser feliz. Puedo ser algo gruesa pero eso no significa que sea fea, nadie es perfecto en el mundo. Todos tenemos defectos y virtudes. Yo no devaloraría a alguien por ser ciego, manco o cojo. Todos tenemos los mismos derechos y somos igual de valiosos. Ya encontraré a alguien que me merezca. La vida es demasiado corta para llorar por alguien que no lo merece. Ahora tengo más tiempo para mí y puedo realizar otros proyectos personales que no pude concluir. Me quiero, me amo y me acepto tal como soy y no necesito del amor de alguien para quererme. Mi auto amor y auto aprecio esta y estará siempre por encima de todo.
¿Llorar yo por que me dejaron? ja, ja, … ¡nunca jamás! Yo tengo mi dignidad bien puesta. Doy amor a quien me da amor. No me imagino rogando a alguien que no lo merece. Puedo llorar, soy humana, y eso está bien, pero mi auto respeto no me permite desfallecer por nadie. Como dice el dicho: mejor sola que mal acompañada.