ESTO ESTÁ PASANDO

Según la OMS más de 260 millones de personas tienen trastornos de ansiedad y más de 300 millones depresión.

NO SE ESTÁ ABORDANDO CON CLARIDAD E INTERÉS

Según un estudio, la presencia de un trastorno de ansiedad se asocia a una mayor frecuencia de pensamientos y conductas suicidas. Pese a ello, aún se sigue minimizando la gravedad del problema.

ALGO ESTÁ FALLANDO

Millones de personas en el Mundo sufren trastornos de ansiedad, pese a ello, el desconocimiento sobre el mal ha ocasionado que las personas no reciban un tratamiento adecuado. El porcentaje de desatención y abandono del tratamiento convencional, es alto. Los programas y políticas de salud mental no consideran el estigma social, el estigma familiar y el autoestigma existentes, lo que empeora la situación de los afectados.

ELLOS ESTÁN SOPORTANDO

Los trastornos de ansiedad se asocian con sustanciales niveles de incapacidad. Suelen ser muy incapacitantes en la vida personal, social y laboral. No solo tienen que sufrir las consecuencias del trastorno y el aislamiento social, sino también los efectos de un estigma que aún permanece en nuestros días.

¿PODEMOS DEJAR LA INDIFERENCIA?

Es difícil que comprendas con palabras lo que se siente padecer un trastorno de ansiedad. Es una carga mentalmente muy dolorosa. «No se vive», se soporta. Los afectados tienen las mismas aspiraciones que cualquier otra persona: quieren estudiar, trabajar, progresar y tener familia. Con un tratamiento y ayuda REAL pueden recuperarse. Sin un tratamiento efectivo, pueden sufrir el trastorno toda su vida.

¿CÓMO CAMBIAMOS ESTA SITUACIÓN?

¿Es tarea de todos? El estigma social no puede romperse con la buena voluntad de la población. ¿Los países deben fortalecer sus servicios de salud mental? Suena bien, pero solo aumentando la inversión en el sector ¿se puede garantizar una solución real al problema?

Si el problema es el estigma, ¿por qué no lo analizamos y construimos una forma real de abordarla? Si el problema es el porcentaje de abandono del tratamiento, ¿por qué no estudiamos y encontramos la forma de reducirla? Si el problema es la ineficacia del modelo asistencial de salud actual, tengamos el valor de aceptarlo y cambiarlo.

Tal vez no solo los pacientes tengan que cruzar su zona de confort, sino también los profesionales del sector salud.

 

 

¿SOLUCIÓN?

Estudiar, consensuar y encontrar un plan de salud mental efectivo y real que pueda aplicarse y replicarse en el Mundo.

 

Padecer un trastorno de ansiedad no es algo que se elige. Los afectados no son culpables de tener un trastorno de ansiedad. Ellos pueden curarse con un tratamiento y ayuda real. La ignorancia y el desinterés, tienen un costo muy elevado para los que sufren un trastorno de ansiedad.