FASE 2 / ESTRATEGIA
EJEMPLO 4
"Puede pasar algo terrible durante el tratamiento, me sentiré atrapado y no podré salir de la silla del dentista."
Fobia Específica / Miedo de acudir al Dentista
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1
Identifica los pensamientos estresantes
"Puede pasar algo terrible durante el tratamiento, me sentiré atrapado y no podré salir de la silla del dentista."
2
Cuestiónalos y respóndete de forma objetiva
"Es comprensible sentir miedo antes de un tratamiento dental, especialmente si en el pasado he asociado estas experiencias con incomodidad o pérdida de control. Sin embargo, ese miedo no significa que vaya a pasar algo terrible. Los dentistas están capacitados para cuidar de sus pacientes y atender cualquier malestar que surja. Puedo comunicar si necesito una pausa o si algo me incomoda, no estoy atrapado. El procedimiento tiene una duración limitada, y mi cuerpo sabe relajarse una vez que termina. Ya he afrontado situaciones similares antes y he salido bien. Los pensamientos catastróficos solo aumentan la ansiedad, pero no reflejan la realidad del momento."
3
Lleva tus pensamientos a un nivel empoderador
"No voy a dejar que una idea exagerada me domine. No estaré atrapado ni indefenso; tengo el control de mi cuerpo y mi voz. Si en algún momento necesito detenerme, puedo hacerlo. El dentista no es una amenaza, es una persona que busca ayudarme. El miedo quiere decirme que algo horrible va a pasar, pero eso es falso: lo que va a pasar es un simple tratamiento, como millones que se hacen cada día. No soy prisionero de una silla ni de mi mente. Estoy más fuerte que mis miedos, y cuando termine, me sentiré orgulloso de haber enfrentado lo que antes evitaba. Ya no huyo de mis temores: los enfrento y los supero."
4
Hazlo con frecuencia e intensidad
La repetición de este diálogo mental positivo y realista es muy importante. Si no se realiza con regularidad y por largos periodos de tiempo, no funcionará.
¿SE TRATA SOLO DE LEER?
No. Mientras vas leyendo la ficha, ¡RAZONA! con firmeza, determinación y coraje, agregando mentalmente tus propias palabras: "¡Esto es verdad…!" "¡Cómo pude engañarme tanto tiempo…!" "¡Nunca más volveré a ….!" ¡REBÉLATE frente a esos pensamientos negativos! Haz esto mientras vas leyendo cada línea o párrafo del nuevo pensamiento. Tu mente debe convencerse y adoptar este nuevo pensamiento con FIRMEZA, DETERMINACIÓN y CORAJE para lograr interiorizarlo.
Si por momentos tu mente se va a otro lado, no te preocupes, solo regresa al ejercicio nuevamente y continúa.
Recuerda que estos pensamientos negativos se activan de forma automática y han estado mucho tiempo contigo, es más, se refuerzan junto a otras creencias, lo que hace difícil cambiarlas.
Lo importante es que así como fueron aprendidos estos pensamientos negativos, los puedes desaprender. Y solo la constancia te permitirá lograr el cambio.
5
Encuentra una frase clave
Para fortalecer la conexión con tu nuevo pensamiento o nuevo diálogo interno, rescata una frase del pensamiento nuevo que sea significativo para ti, de tal forma que al repetirla mentalmente evoque el significado de todo el pensamiento más objetivo, razonable y real que has redactado.
FRASE CLAVE (ejemplo):
"No voy a dejar que una idea exagerada me domine. No estaré atrapado ni indefenso; tengo el control de mi cuerpo y mi voz."
No olvides armar tu ficha en papel. La idea es que esta ficha sea accesible para ti y puedas ejercitar tu mente en el tiempo que tengas disponible. A continuación veamos como queda nuestra ficha.
Ficha NR
N
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"Puede pasar algo terrible durante el tratamiento, me sentiré atrapado y no podré salir de la silla del dentista."
R
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Es comprensible sentir miedo antes de un tratamiento dental, especialmente si en el pasado he asociado estas experiencias con incomodidad o pérdida de control. Sin embargo, ese miedo no significa que vaya a pasar algo terrible. Los dentistas están capacitados para cuidar de sus pacientes y atender cualquier malestar que surja. Puedo comunicar si necesito una pausa o si algo me incomoda, no estoy atrapado. El procedimiento tiene una duración limitada, y mi cuerpo sabe relajarse una vez que termina. Ya he afrontado situaciones similares antes y he salido bien. Los pensamientos catastróficos solo aumentan la ansiedad, pero no reflejan la realidad del momento.
No voy a dejar que una idea exagerada me domine. No estaré atrapado ni indefenso; tengo el control de mi cuerpo y mi voz. Si en algún momento necesito detenerme, puedo hacerlo. El dentista no es una amenaza, es una persona que busca ayudarme. El miedo quiere decirme que algo horrible va a pasar, pero eso es falso: lo que va a pasar es un simple tratamiento, como millones que se hacen cada día. No soy prisionero de una silla ni de mi mente. Estoy más fuerte que mis miedos, y cuando termine, me sentiré orgulloso de haber enfrentado lo que antes evitaba. Ya no huyo de mis temores: los enfrento y los supero.